Clubes Chacareros
Este 6 de octubre, el Club Obreros de San Isidro celebra 94 años de vida institucional y deportiva, casi un siglo de historia construido entre generaciones, camisetas, dirigentes, jugadores, hinchas y vecinos de San Isidro que hicieron de la institución una referencia indiscutida del fútbol chacarero.
Fundado el 6 de octubre de 1932, el “Cuervo” es una de las instituciones deportivas más antiguas de Catamarca y tiene, además, un lugar privilegiado en la historia de la actual Liga Chacarera de Fútbol: fue uno de los cinco clubes fundadores de la Liga Valleviejense de Fútbol, antecedente directo de la organización que con el paso de los años se transformaría en la Asociación Chacarera y finalmente en la actual Liga Chacarera.
La creación del club nació de la iniciativa de vecinos de San Isidro, con un objetivo que trascendía lo estrictamente futbolístico: fomentar la práctica deportiva entre los habitantes de la localidad y colaborar en actividades destinadas a fortalecer la vida comunitaria.
Un club que ayudó a construir la historia de la Liga
Obreros no solamente fue protagonista de la fundación de la Liga, sino que también estuvo presente desde sus primeros capítulos deportivos.
Cuando se conformó la Liga Valleviejense, los representantes de Obreros fueron Guillermo Lobo y Carlos Avellaneda. Aquella participación convirtió al club de San Isidro en parte de la génesis misma del fútbol organizado en Las Chacras.
Incluso existe un dato que refleja el protagonismo que tuvo desde aquellos primeros años: en la primera final de la flamante Liga, Villa Dolores derrotó 1-0 a Obreros de San Isidro, quedándose con aquel histórico primer campeonato.
Desde entonces, el “Cuervo” construyó una trayectoria marcada por diferentes etapas, con momentos de gloria, dificultades, ascensos y reconstrucciones.
Una sede con historias propias
La vida institucional de Obreros también estuvo siempre ligada a la comunidad de San Isidro.
Cerca de 1965, el club contaba con su primera sede frente a la plaza de la localidad. Allí funcionaban una cantina, una mesa de billar y un salón bailable de piso de tierra.
A la sombra de un algarrobo se realizaban incluso tradicionales bailes de carnaval que reunían a vecinos de todo Valle Viejo.
La historia también recuerda especialmente a María Carrizo, esposa del entonces presidente Valentín Carrizo, quien colaboraba con los jugadores preparando almuerzos de guiso de arroz después de los partidos. Son pequeñas historias que muestran que el club siempre fue mucho más que una institución deportiva.
El gran cambio en materia patrimonial llegó el 12 de noviembre de 1979, cuando el Gobierno de la Provincia donó al club un inmueble ubicado sobre la actual calle Padre Esquiú, donde funciona la sede social.
La cancha, en tanto, se encuentra en la zona de la Costanera del río del Valle, a aproximadamente dos kilómetros de la plaza de San Isidro.
El “Cuervo” y sus grandes capítulos deportivos
A lo largo de su historia, Obreros tuvo participación tanto en Primera como en Segunda División de la Liga Chacarera y consiguió diferentes títulos locales.
Pero uno de los capítulos más importantes de su trayectoria llegó en 2008, cuando se consagró campeón del Torneo Provincial de Fútbol organizado por la Federación Catamarqueña.
En aquella definición, disputada en el estadio Primo Antonio Prevedello, Obreros derrotó 3-0 a Santa Rosa de Tinogasta y levantó una copa que quedó para siempre en la historia de la institución.
Ese campeonato, además, le permitió al conjunto de San Isidro conseguir la clasificación para disputar el Torneo del Interior.
Presencia en los torneos nacionales
Obreros también llevó los colores de San Isidro más allá de los límites provinciales.
El club disputó tres ediciones del Torneo del Interior: la temporada 1988/89, además de las ediciones de 2009 y 2012.
Aquella primera participación de 1988/89 constituye otro de los capítulos destacados de la historia deportiva del “Cuervo”, que supo medirse en el ámbito nacional representando al fútbol chacarero.
Una institución que supo volver a levantarse
Como sucede con tantas instituciones del fútbol del interior, la historia de Obreros también tuvo momentos difíciles.
El club atravesó períodos de altibajos deportivos e institucionales, llegando incluso a competir en Segunda División de la Liga Chacarera.
Pero también tuvo la capacidad de reconstruirse.
En el año de su 90° aniversario, en 2022, Obreros consiguió regresar a Primera División. Aquella vuelta fue considerada un momento especial para una institución que buscaba recuperar protagonismo después de atravesar años complicados.
Desde entonces, el “Cuervo” volvió a instalarse entre los protagonistas del fútbol chacarero.
Una institución que amplió sus horizontes
La historia reciente de Obreros también está marcada por el crecimiento hacia otras disciplinas.
En los últimos años, el club incorporó actividades como hockey, rugby y newcom, ampliando las posibilidades deportivas para niños, jóvenes y adultos de la comunidad.
El rugby tuvo un crecimiento particularmente significativo. En 2025, Obreros consiguió su primera victoria oficial en la disciplina dentro de la Unión Andina, al derrotar 48-35 a Awcas por el Torneo Desarrollo.
Y en 2026, el proyecto volvió a dar un paso importante: el equipo se convirtió en finalista de la Zona Desarrollo del Torneo “Eduardo Barletta” de la Unión Andina de Rugby, luego de vencer 43-28 a la Preintermedia de Teros.
En el fútbol, mientras tanto, Obreros volvió a mostrar protagonismo durante el Torneo Anual 2026 de la Liga Chacarera, donde llegó a ser uno de los principales animadores de la competencia y terminó liderando la Zona Sur durante buena parte del campeonato.
94 años y una historia que sigue escribiéndose
Este 6 de octubre, el “Cuervo” vuelve a abrir una página de su historia.
Son 94 años de fútbol, de barrio, de familias, de dirigentes que dejaron su tiempo, de jugadores que defendieron la camiseta, de hinchas que acompañaron en las buenas y en las malas y de generaciones que encontraron en Obreros un lugar de pertenencia.
Desde aquella fundación de 1932 hasta la actualidad, el club atravesó transformaciones profundas, pero mantuvo intacta una característica: ser parte inseparable de la identidad de San Isidro y del fútbol chacarero.
Hoy, con nuevas disciplinas, nuevos proyectos y una historia que sigue creciendo, Obreros de San Isidro se encamina hacia su centenario.
Todavía faltan seis años para los 100.
Pero antes de llegar a esa fecha, el “Cuervo” tiene mucho más por escribir.
Felices 94 años, Obreros de San Isidro.










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