Historia de los clubes
Hay clubes que representan mucho más que una camiseta, un resultado o una cancha. Son parte de la vida cotidiana de un pueblo, de sus familias y de varias generaciones que encontraron en una institución un lugar de encuentro, amistad y pertenencia.
El Club Atlético La Tercena es uno de esos ejemplos dentro del fútbol chacarero.
Este 4 de octubre, la institución de la localidad de La Tercena celebra sus 78 años de vida, desde aquel 4 de octubre de 1948 en que comenzó a construirse una historia que, con el paso del tiempo, se transformó en parte inseparable de la identidad de la comunidad.
Los primeros pasos de una institución que fue creciendo con su gente
Los primeros tiempos del Club Atlético La Tercena estuvieron vinculados al básquet, con vecinos que comenzaron a darle forma a un proyecto deportivo que, con los años, encontraría en el fútbol una de sus principales expresiones.
Entre los nombres vinculados a aquellos primeros pasos aparecen Matías Monasterio y Bruno Herrera, protagonistas de los comienzos de una institución que fue creciendo al ritmo de su comunidad.
Con el correr de los años, la pelota comenzó a convertirse en el gran punto de encuentro. La camiseta verde y blanca pasó a representar a La Tercena en las distintas competencias de la Liga Chacarera y a ser defendida por generaciones de futbolistas.
Pero la historia de un club no se escribe solamente dentro de una cancha.
Una institución construida a pulmón
Como tantos clubes del fútbol chacarero, La Tercena fue creciendo gracias al esfuerzo de sus dirigentes, jugadores, familias y vecinos.
Los primeros años estuvieron marcados por la necesidad de generar recursos para sostener la institución. Antes de contar con una sede propia, distintas viviendas de familias de la localidad funcionaron como espacios para las actividades del club y para la realización de eventos destinados a recaudar fondos.
Los bailes y encuentros populares fueron parte de aquella construcción colectiva.
Cada peso, cada colaboración y cada hora de trabajo fueron formando algo mucho más grande: un club que no solamente representaba a La Tercena en el deporte, sino que comenzaba a convertirse en un espacio de pertenencia para toda la comunidad.
El fútbol y una historia que trascendió las fronteras del barrio
La Tercena fue escribiendo capítulos importantes dentro del fútbol chacarero y catamarqueño.
La institución llegó a disputar el Torneo Argentino B en la temporada 1997/98, mientras que posteriormente también tuvo participaciones en 5 torneos provinciales, dónde fue campeón en el año 2005, demostrando que una institución nacida desde el esfuerzo de una comunidad podía proyectarse más allá de las fronteras de la Liga Chacarera.
Pero hay una historia deportiva que, por su particularidad y por la figura que la protagonizó, quedó para siempre en la memoria del fútbol catamarqueño.
Y tiene nombre y apellido: Walter Olmos.
aquella tarde en la que Walter Olmos se puso la camiseta de La Tercena
Walter César Alberto Olmos fue uno de los grandes ídolos populares que tuvo Catamarca. Su voz y su estilo lo llevaron a convertirse, siendo muy joven, en una figura reconocida del cuarteto argentino.
Pero antes de que la música terminara de llevarlo a los grandes escenarios, Walter tenía otra pasión: el fútbol.
Y tuvo la posibilidad de cumplir ese sueño con la camiseta de La Tercena.
En 2002, pocos días antes de su fallecimiento, Olmos fue inscripto oficialmente como jugador de la institución y tuvo su debut en un partido de la Liga Chacarera frente a San Martín, disputado en la cancha de Coronel Daza.
La historia parece salida de una película.
La enorme popularidad que ya tenía Walter hizo que su llegada al estadio generara una verdadera revolución. Según recordó años después José “Pekerman” Narváez, entrenador de aquel equipo, Walter tuvo que ser llevado hasta las inmediaciones del campo de juego dentro del baúl de un automóvil para evitar la multitud que quería acercarse a saludarlo y pedirle autógrafos.
Y allí aparece otro protagonista de esta historia.
Martín González, el compañero que salió para dejarle su lugar a Walter
Aquel partido también quedó grabado para siempre en la memoria de nuestro compañero de Pasión Chacarera Deportes, Martín González.
En aquel entonces, Martín no era periodista. Era futbolista y formaba parte del plantel de La Tercena.
El destino quiso que fuera él quien dejara la cancha para que ingresara Walter Olmos.
A los 39 minutos del segundo tiempo, González salió del campo de juego y Walter entró para cumplir su sueño de jugar oficialmente al fútbol con la camiseta del club.
El partido terminó con derrota de La Tercena ante San Martín por 3-1, pero el resultado quedó casi en segundo plano frente a la particularidad de aquella jornada.
Walter incluso tuvo una posibilidad concreta de convertir. Estuvo cerca de marcar ante Pablo Domínguez, arquero de San Martín, en una tarde que quedó registrada además por las cámaras de Crónica Televisión.
Años después, la anécdota volvió a salir a la luz en una entrevista que Martín González y Claudio Aragón realizaban para el programa Pasión Chacarera. Fue el propio Narváez quien recordó aquel momento y le preguntó a Martín por el jugador que había reemplazado en aquel partido.
La respuesta tenía un nombre que hoy forma parte de la historia popular de Catamarca: Walter Olmos.
Y hay algo todavía más especial.
Walter no fue simplemente alguien que alguna vez se puso la camiseta de La Tercena. Fue jugador oficialmente registrado en la Liga Chacarera, con su correspondiente carnet, documento que años después volvió a ser exhibido como parte de la memoria institucional.
Un recuerdo que La Tercena decidió conservar
La historia de Walter no quedó solamente en el recuerdo de quienes estuvieron aquella tarde.
En octubre de 2025, el Club Atlético La Tercena realizó un homenaje al cantante y futbolista, descubriendo un cuadro con su nombre en uno de los salones de la sede social.
Además, la institución entregó a la familia de Walter un pergamino con la réplica de aquel carnet que lo acreditaba como jugador del club. Su madre, Noemí Nieto, estuvo presente en el homenaje y recordó el cariño que Walter tenía por el fútbol y por la comunidad de La Tercena.
De esta manera, aquella breve experiencia futbolística de Walter Olmos dejó de ser solamente una anécdota para transformarse en parte de la historia oficial y afectiva del Club Atlético La Tercena.
Mucho más que fútbol
La identidad de La Tercena tampoco puede entenderse únicamente desde la pelota.
La localidad mantiene una fuerte tradición vinculada a la producción de higo y, particularmente, a la elaboración de la tradicional jalea de higo. El club fue también escenario de encuentros y celebraciones vinculadas a esta tradición popular.
El Festival de la Jalea de Higo se convirtió con el tiempo en una de las expresiones culturales características de la localidad, reuniendo a vecinos y visitantes y fortaleciendo ese vínculo entre la institución y la comunidad.
Porque eso también es un club.
Es fútbol, pero también es cultura. Es deporte, pero también es encuentro. Es competencia, pero también es memoria.
78 años defendiendo una identidad
Hoy, cuando La Tercena cumple 78 años, son muchas las historias que podrían contarse.
Las de aquellos primeros dirigentes que pusieron en marcha la institución.
Las de los jugadores que defendieron la camiseta verde y blanca.
Las de las familias que acompañaron durante generaciones.
Las de los dirigentes que trabajaron silenciosamente para mantener las puertas abiertas.
Las de los chicos que dieron sus primeros pasos detrás de una pelota.
Y también aquella historia inolvidable de una tarde en la cancha de Coronel Daza, cuando un joven Walter Olmos cumplió el sueño de jugar oficialmente al fútbol y entró a la cancha reemplazando a quien, muchos años después, se convertiría en uno de los periodistas que sigue contando las historias del fútbol chacarero: nuestro compañero Martín González.
Quizás allí esté una de las mejores maneras de entender lo que significa un club.
Porque pasan los jugadores, pasan los dirigentes, pasan las generaciones y cambian los tiempos. Pero las historias quedan.
Y La Tercena tiene muchas para contar.
78 años después de aquel 4 de octubre de 1948, el Club Atlético La Tercena sigue escribiendo su historia, con el verde y blanco como bandera y con una comunidad que continúa encontrando en su club un lugar de pertenencia.
Feliz cumpleaños, La Tercena.
Que sean muchos años más de fútbol, de historias y de pasión chacarera.






Comentarios
Publicar un comentario