⚽ Liga Chacarera
Hay fechas que no se olvidan jamás. Fechas que quedan guardadas en la memoria de un club, de una Liga y de todo un pueblo futbolero. El 14 de mayo de 2016 es una de ellas. Aquella tarde en Piedra Blanca no fue una más. Fue el día en que tocó el cielo y escribió la página más gloriosa del fútbol chacarero.Todavía parece escucharse el ruido de los bombos en el Primo Antonio Prevedello, la gente colgada de los alambrados, las tribunas repletas y esa sensación de que algo grande estaba por suceder. Las Chacras se paralizaron. Catamarca entera miraba a Defensores de Esquiú, que estaba a 90 minutos de hacer historia.
Enfrente estaba Defensores de Fraile Pintado, un rival duro, complicado, que llegaba desde Jujuy. Pero el “Sagrado” tenía algo distinto. Tenía hambre, tenía corazón y tenía un grupo de jugadores que entendió que podía quedar para siempre en la memoria del fútbol catamarqueño.
Y así fue.
Cada pelota se jugó como la última. Cada quite, cada corrida y cada grito bajaban desde una tribuna que empujaba como nunca. Cuando llegaron los goles de Lucas Sosa y Gastón Vega, el estadio explotó. No era solamente un triunfo. Era el sueño de generaciones enteras haciéndose realidad.
El pitazo final desató una de las imágenes más emocionantes que recuerde el fútbol de Catamarca. Jugadores llorando abrazados en el césped, dirigentes emocionados, hinchas invadiendo la cancha, familias enteras celebrando algo que parecía imposible. Defensores de Esquiú ascendía al Torneo Federal B y se convertía —hasta hoy— en el único club catamarqueño y la única Liga de la provincia en conseguir un ascenso deportivo en cancha a una categoría superior del fútbol argentino.
Y no fue casualidad. Porque el “Sagrado” no solo llegó, sino que también se mantuvo en la categoría durante las temporadas 2017 y 2018, compitiendo de igual a igual en el fútbol federal argentino. Pero para 2019, por esas decisiones difíciles de entender del fútbol de AFA y el Consejo Federal, el Torneo Federal B fue fusionado para dar nacimiento al Torneo Regional Federal Amateur. Así, de manera irónica, se terminó borrando gran parte del enorme esfuerzo que durante años realizaron jugadores, dirigentes e hinchas para alcanzar y sostener una plaza que a Catamarca le había costado muchísimo conseguir por mérito propio.
Lo más doloroso para muchos fue que, en aquellos tiempos, quienes debían defender el crecimiento del fútbol catamarqueño fueron también quienes levantaron la mano para aprobar modificaciones que terminaron perjudicando a clubes y ligas del interior profundo.
Pasaron diez años. El tiempo siguió su camino. Cambiaron los planteles, los técnicos y las generaciones. Pero aquel equipo quedó inmortal. Porque no solo ganó un ascenso. Le regaló identidad, orgullo y una estrella eterna a toda la Liga Chacarera.
Hoy, a una década de aquella tarde inolvidable, el recuerdo sigue intacto. Como intacta permanece la emoción de quienes estuvieron ahí y pudieron vivir el día en que Defensores de Esquiú hizo historia grande para siempre.




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